lunes, 25 de julio de 2011

Animales de costumbres...

La cena:

Mi abuelo (Toto) no se puede sentar en otro lugar que no sea en la punta de la mesa, obviamente mi abuela (Pocha) debe estar a su derecha, y cualquiera de los que estemos casualmente, se sienta en el costado izquierdo.

Antes de que llegara la dieta sin sodio, por razones propias de la edad, siempre estaba servido el salamín o la longaniza, depende de lo que recomendara "chichín" ese día, el carnicero de confianza, cortado en diagonal con la misma cuchilla que usaba mi bisabuelo en la prehistoria para abrir gallinas. El pan...que siempre terminaba diseccionado (mi abuelo le saca la miga y hace bolitas como si fuera plastilina), el vaso de madera tallada (simil barril) con el vino tinto, y por supuesto el control remoto, o los controles, porque en ese momento había dos, uno para la tele que no era binorma y otro para el "codificador" como lo llamaba mi abuelo.
Mientras mi abuela en la cocina, pica verduritas afanosamente para hacer la sopa, antes de que se termine de hacer la comida, y mi abuelo desde el comedor, vociferando: "Vos viste vieja? la cantidad de pelotudos que hay en televisión?" Pocha: "y sí..." responde con la paciencia de una mártir. Toto: Pero a vos te parece? todas las minas en bolas, mostrando las tetas, lo tipos son todos putos, nadie que hable bien la puta madre que los parió!" Pocha: "Y no ...la verdad.." la sopa está lista, menos mal! pensó.
Ese el ritual más placentero, sentarse a comer todos los días, haciendo zapping, puteando, para terminar viendo el chavo o alguna película de Van Dame, sí, "me gustan las películas de vaqueros o de peleas" decía mi abuelo.
Ahora, la realidad es la misma, pero en vez de salamín, es jamón cocido bien finito, en vez de pan, galletitas sin sal, la sopa va con Co-salt, en vez de vino, agua mineral y en vez de dos controles, hay uno, que pertenece a una tele veintinueve pulgadas, pantalla plana.
No lo mencioné antes, pero la paciencia de mi abuela se debe a que es profesora de Yoga, y respira muy bien, antes de contestar. Todos le dicen que tiene la flexibilidad de una adolescente, es verdad, lo que no saben es que en parte es por el Yoga, y en parte por agacharse toda la vida a atarle los cordones de los zapatos a mi abuelo...eh qué pensaron? Nada de petes, manga de mal pensados, una vez le pregunté a mi abuela si lo había hecho, no sabía que quería decir el término "Pete" ...un la fellatio, y eso qué es? intenté explicárselo sin escandalizarla, pero la cara que puso no me la voy a olvidar más en la vida. Se puso bordó de abajo pa' arriba como en los dibujitos animados, abrió los ojos tan grandes que casi se le salen las bolitas, y se rió tanto que me hizo tentar hasta las lágrimas...finalmente me responde: "Estás loca vos? yo nunca hice eso, y ...y...vos?" ehem....


Animales de costumbres.

1 comentario:

  1. Interesantes conversaciones abuela-nieta, jejeje.

    Genial esta frase: nadie que hable bien la puta madre que los parió! Un grande Toto.

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