sábado, 20 de agosto de 2011

Mi sensual momento de intensidad.

El vaivén sensual de dos pieles entrelazadas. Las arrugas del algodón y la seda que se pegan. La gota que se desliza en primer plano. Lo que no se dice, lo que flota, la mirada rápida, o detenida y atenta. La urgencia que se espera, para disfrutar de su llegada. La música que nos embriaga, y me transporta hacia dónde quiero ir. Siento cómo el vino recorre mi esófago, y se aloja en mis entrañas. El incienso que invade la escena. La carne que invita a sentir.Tu respiración marca mi compás, tus manos me sostienen, tu indefensión me hace omnipotente. El crepitar de un fuego que acelera el pulso y potencia, justo en ese momento, lo que es nuestro único Ser.  De repente mi mundo se detiene, un poco antes que el tuyo, siento como si mi vida acabara en ese instante, y por alguna razón, empiezo a creer que existe un más allá. Pero vuelvo, solo para verte morir con devoción también.

La carne, el cereal, el vino, el cuerpo, la distancia, la ceremonía, el ritual, la mente, el placer de la paciencia, la urgencia que se desvanece, la tristeza de un final etéreo.

Dulce, salado, amargo, agrio, suave, delicado, fuerte, apasionado, con ritmo, con compás, con torpeza, con egoísmo...no importa, mientras estén todos en uno.

La intensidad me mueve a ser lo quiera ser, porque deseo intensamente.


martes, 9 de agosto de 2011

GAMA, "EL YI" y no tengo magia para darte, se me acabó.

La historia que les voy a contar, a pesar de pintoresca, tiene ribetes tristes, patéticos, ridículos, irrisorios, fantásticos. Pero no por eso, menos real.

Mi amiga... no voy a dar su nombre completo, a ver si en una de esas, esto lo lee quien pudiera ser su "hombre ideal" y le cago la vida! Vamos a llamarla...GAMA. Un anagrama muy pelotudo, se van a dar cuenta, pero no puedo mentir del todo.

Perfil: Madre, 32 años, rubia, linda, Psicóloga, inteligente en general, medio boluda para elegir...

Primero, y antes que nada, los tengo que poner en contexto, para que puedan apreciar lo verdaderamente conflictivo, y por qué no, intenso de esta historia.
GAMA y yo, hemos pasado noches enteras de mates lavados, que ella nunca hace, y chocolates, hablando y desmenuzando temas varios. Hombres, sobretodo, claro.
Después de haber estado con un barman con delirios artísticos (dibujaba soles y lunas), que tenía una fascinación inusitada por la cerveza, que trató de practicar algún deporte, pero como resultado de esa mala empresa, terminó trayendo hijos al mundo. Y que cansado de tener una vida en Buenos Aires, sin adrenalina, fue a buscar "su horizonte" (palabras textuales...triste) a la Costa; Luego de haber estado con otro ser humano que tenía dos orejas muy notorias, nariz hipnotizante... cara de Muppets, (de hecho le decíamos el "Muppets") con soriasis, vitiligo,  y para colmo, el tupé de ser egocéntrico! ...y violento. Después de tanta diversidad, GAMA lo único que quería era un tipo normal, sin demasiados matices. Un hombre de familia, centrado, con los pies sobre la tierra, que quisiera a su hija como propia... y creyó firmemente en ese sueño.Quise ayudarla, y juntas tratamos de buscar variantes para lograr el cometido. Siendo dos agnósticas, no sabíamos en qué carajo creer, así que decidimos probar de todo. Rezarle a San Expedito, Santo de las causas justas y urgentes, obvio. Vimos "El Secreto" y nos enfocamos en la flor amarilla, hicimos Yoga, (le quedamos debiendo una clase a la Profe ahora que me acuerdo) para limpiar los "chacras", había que, algunos de ellos se estaban usando poco o se usaban mal. Y fuimos a brujos y pitonisas, para ver si el futuro traía resultados positivos. Finalmente, los trajo...

GAMA, se encuentra con...con...Un hombre. A este hombre lo conocíamos, era el mecánico que estaba bueno, pero casado con una loca fanática de los gatos, que siempre que podía, mostraba las fotos sacadas con su celular compulsivamente a quien se le cruzara. Físicamente, se parecía a un gato cascoteado, y no por el sentido sexual que conocemos, sino porque tenía los ojos claros mal delineados, flaca muy flaca, desgarbada, con el pelo negro recontra lacio, hasta los hombros y un andar errático. Cuando hablamos con ella una vez, con mi amiga, nos miramos y vimos una de la otra, como toda la sangre se nos iba a la cara, se nos hinchaban las venas, y los ojos se nos ponian vidriosos, de tanto aguantar la risa. Pero ante todo, siempre fuimos mujeres educadas. Nada de "qué loca estás, le doy a tu marido" no, nada de eso.
Nos preguntábamos en ese entonces, cómo un hombre como él, podía estar con una loca cómo esa! (ilusas). Pero "El YI", así le decimos, ya sabrán por qué, se había separado! ...Buena noticia.

GAMA empezó una relación con el "EL YI". Hasta donde ella me había contado, era un tipo muy atento, amable, dulce, pero sobretodo hizo énfasis en lo bien dotado que estaba. Le dije, al fin! te vas a dejar de andar con chiquitas...Yo todavía no lo conocía directamente, lo había visto de algunas reuniones, pero no había cruzado palabra con él. Un dia, la voy a ver. Ella me dijo, venite a comer, y de paso lo conocés. Ok, fui. Lo primero que veo, es un Jeep estacionado en la puerta de su casa, color turquesa, con el logo del taller "Auto..." (no lo voy a decir). Hay que aclarar, que no es un mecánico común y corriente, tiene tremendo taller, empleados uniformados, y gana mucha plata.

La seducción tiene cáscara de cebolla...

"EL YI" es porque así se refería él mismo a su jeep, y no de manera cariñosa, le salía así "El YI". Tiene una uña larrrga, la del meñique, dice que para sacarse los mocos...No sé qué es peor, si la desagradable mentira, o la cruel y blanca verdad. Usa los pantalones, los "yin", por arriba de los tobillos, con medias de toalla, zapatos leñadores, y cinturón con hebilla de vaquero! sí. sí. Hebilla de COWBOY. Y camisa con florcitas. Para darle algún mérito, debo decir, que estar con GAMA hizo que mejorara notablemente su look.

No hay una "S" que no se coma. Habla de corrido, a lo Fort, toma vinos caros, se duerme en cualquier parte y babea. Se aprieta los granos frente a mi amiga cuando está en bolas! Pega los mocos debajo de la mesa. Se pelea (tiene 36), con Valen (6), hija de GAMA y mi sobri del alma, por un paquete de gomitas. Tiene una perra, Mily, a la que trata como a una hija...literalmente. Al punto, de pedirle un churrasco en un restaurante, y darle helado de postre en una rodaja de pan. O referirse a la misma, "Hoy está de mal humor pobre, se indispuso." y otras barbaridades más.

Ella se dijo, que desde ahora en adelante, cuando tenga un sueño, iba a ser más específica.

Por supuesto, las dos, pero en este momento, mi amiga más que nunca, seguimos siendo agnósticas. Decidimos que solo hay que creer en nosotras mismas. Basta de la magia del mago sin dientes, de los consejos de Claudio María Dominguez, del Sai Baba, el Yoga y el Tarot, bueno el Yoga sí, a lo chacras hay que limpiarlos siempre. Basta de San Expedito, que cuando se apura en resolver cosas hace cagadas. Basta de flores amarillas, y de hombres "SitCom", queremos otros géneros. Basta de hombres patológicos

Un grano en el miembro del "YI" es un tumor cerebral. Y mi amiga es Psicóloga, no MAGA.

Nota: Es psicóloga sí, pero no trabaja "AD HONOREM" así que, el problema del "YI" lo resuelva PAMI.




domingo, 31 de julio de 2011

Animales de costumbres...ll Parte

Ayer fui a visitar a mis abuelos...
Mi abuela me recibió con su delantal con florcitas rosas puesto, mi abuelo estaba afuera dándole indicaciones desde abajo al albañil que que estaba en el techo cambiando la membrana...y no lo escuchaba.

Toto (mi abuelo) tenía puesta su ropa de "trabajo" camisa y pantalón de pintar, estaban pintando puertas, ventanas, bordes, cositas, siempre pintan cositas...Pocha (mi abuela), cuando ve que Toto se fatiga, agarra el pincel y le da y le da...

La casa de mis abuelos, es un casa que habla por sí misma de sus dueños. Cuidada, meticulosa, cálida, firme, abarrotada de adornos, descombinada por momentos, pensada hasta en el más mínimo detalle.

Volviendo a la pintura...desde que tengo uso de razón, recuerdo a mi abuelo con un pincel. No, no era pintor, era inspector de SEGBA. Pero siempre fue un aficionado a la pintura con brocha gorda.
Las rejas han cambiado de color con tanta frecuencia como cambia el discurso de los políticos. Ni siquiera el "turbotronic" se salvó del beige. Mesitas, canteros, escalones, paredoncitos, armarios, todo lo que en algún momento muestre señales de uso o paso del tiempo, no importa que sea, es víctima del pincel de mi abuelo. A mi vieja aún no la pintó, por suerte.

Con Pocha, estuvimos en la cocina, charlando, como hice siempre que voy. Ella parada haciendo el mate, yo sentada en la micro-mesita que tiene al lado de la heladera. Mi abuelo cumplió años esta semana (83) y mi abuela estaba preparando un estofado, para mañana que "tienen visistas" así no tiene que levantarse temprano a cocinar, me dijo.
Pocha tiene 82 años, que si ella no te lo dice, jamás pensaría que es cierto. No tiene arrugas! y es más enérgica que cualquier mujer que haya conocido (a excepción de mi otra abuela Susana, que ya no está conmigo, y le dedicaré un post entero, porque hay cosas que no se pueden dejar de decir).
Como conté anteriormente, Pocha es profesora de Yoga, hace dígitopuntura, cose como una diseñadora profesional, y cocina como los dioses, obvio, menos las papas fritas, nunca le salieron, se le pegan.

El protagonista del día, fue "Bimbo", un perrito que adquirieron el último mes. Hacía años que no tenían perros, mi abuela porque no quería encariñarse, y limpiar pelos por toda la casa. Mi abuelo porque no, es una boludez.
Pero será que el paso del tiempo hace que el corazón se ablande, y "Bimbo" finalmente tiene un hogar...Ay, no sé por dónde empezar a contar lo que viví el día de ayer. Me hicieron reír mucho, y también me enternecieron, pero es algo que no pienso decir.

Bimbo, es un perrito petiso, color beige (sí el beige está por todos lados), con ojos grandes, glotón, demandante de afecto, y bastante callado.

Lo voy contar como me lo contó Toto; La cosa es así, este animalito era del vecino el pizzero, el gordo ese que tiene un montón de autos abandonados en el jardín? te accordás?, y tienen un montón de perros que todos duermen, abajo de esos coches. Con el friiiiio polar que ha hecho estos días, no me quiero imaginar lo que se siente! En fin, cada vez que Bimbo pasaba por la puerta y nos veía, nos gruñía, feo, no sabés que perro hijo de puta era este. Yo tuve ganas de acabar con su vida muchas veces, me decía mi abuelo. La cosa, es que la Pocha, cuando iba a hacer los mandados, se lo cruzaba y le tiraba algo de carne, pero claro!, ese perro no había visto un cacho de carne es su puta vida, se la pasaba a pizza. Vos sabés que pasaba por la puerta, de ida, nos miraba fijo y gruñía, garrrrrrr nos hacia, y cuando volvía a pasar, a la vuelta, pasaba con la misma amenaza en los ojos (juro que lo contó así, yo mientras estaba ayudándoles a pintar la puerta del living, muerta de risa y mi abuela también se reía y sebaba mate). Pero viste como es la abuela, cabeza dura. Sí, dijo Pocha, a mí no me iba a ganar. Y siempre que lo veía le daba un pedazo de carne, y le decía: "bimbito, bimbito, mení, tenesh hambre?, chucuchucu?" Y claro! ese desgraciado, se enamoró. No sé si de la carne o de la Pocha, pero se enamoró. Y así un día entró a casa, después ya tenía unos "pulovercitos" que le hizo la abuela, calentitos, de polar, y más tarde le compramos un moisés.

Sres., el perro duerme en algo muy parecido a un somier king Size, con acolchado de plumas de ganso.

Toto emocionado, me contó todo lo que vivió con el afortunado animal ese, en el último mes. Decía: el perro me sonríe, te lo juro. Se sienta arriba de mis pies, y a mí me viene bárbaro, me los calienta, que siempre los tengo fríos. Me viene a despertar a la mañana. Y viste que yo necesito a la noche levantarme quince veces para ir al baño, bueno, cuando me vuelvo a la cama, lo miro él me mira me mueve la cola, y se vuelve a acomodar, es un hijo de puta comprador ese enano.

Pocha, me contóque un día cuando volvíó de hacer las compras lo vio a mi abuelo secando al perro con un toallón nuevo, casi se muere de un infarto. Cuando le dijo: Viejo! estás loco, por qué lo bañaste con este frío...y el toallón...!!Toto: No lo bañé! cómo voy a hacer para sostenerlo, si apenas me baño yo sin ayuda? se cayó a la pileta el boludo, lo saqué a cagar, y se quedó dormido en el solcito, se ve que estaba soñando y se cayó! Exploté de risa....

La cosa es que, ese perro les alegró la vida,sus dueños osaron reclamarlo, y Bimbo casi se los devora. Nunca más volvieron. Mis abuelos, lo adoptaron con alegría y contentos de tener cerca, alguien a quien cuidar.

Ahora miran los tres juntos a Anabella Ascar, después de comer, y cuando Toto grita: La puta madre ahora los travestis venden huevos!! Bimbo, mueve la cola corta esa que tiene, y le da la pata en señal de "tenés razón, yo los cagaría mordiendo"

Animales de costumbres...

Nota: mi amiga Maga, que pidió la segunda parte. Ya te va a tocar a vos, no te relajes.

viernes, 29 de julio de 2011

Una máscara con tu cara.

La imagen que me viene, es la de un niño con arrugas. Un capa de obediencia que cubre tu rebeldía. Un silencio ensordecedor, que intenta callar tu conciencia. Una estructura firme que envuelve tu propio abismo. Una ruta caprichosa para un objetivo claro. Un calor helado que emana desde tu alma.

Mi espíritu inquieto se debate en verdades que no se dicen, en certezas inevitables. Mi cuerpo no te espera, solo te recibe. Mi alma no te anhela, solo te comprende. Mi corazón no te ve, pero sabe que estás.

Mi paladar aún sabe a almizcle, resabios de un momento en el que mi presencia estaba ausente, estando a tu lado.

Tu sabiduría eterna, tu ignorancia cotidiana, tus verdades mentirosas, tus misterios claros. Un ego duramente sensible, que me hace humildemente soberbia. Tu amabilidad que me violenta, tu calma que exaspera. Tus ataques que me aquietan. Tu dulzura me endurece. Sin embargo, tu seducción me seduce.

La capacidad de estar sin ser visto, de ver sin mirar y de sentir sin tocar, es solo tuya. La capacidad de mentir diciendo la verdad, de saber sin indagar. La lucidez de un sabio, la fría ternura de un niño abandonado.

Tengo una máscara con tu cara, y ya es tarde para que la recuperes...porque es mía. Mi certeza y tu certeza están en haber sentido la piel de un humano que pretende ser fantasma. Dos fantasmas distintos, que coinciden en la misma oscuridad, y por ahora, se desencuentran en la misma luz.

martes, 26 de julio de 2011

La lectura de lo finito...

Me gustan los mensajes entre líneas, aquello que no se dice del todo. Cuando lo que se dice no es para todos, cuando el receptor del mensaje debe esforzarse por entender al emisor. Cuando las ideas detrás de lo literal dejan lugar a la imaginación, a la creatividad, al ejercicio mental de descubrir lo implícito, la intensión, el deseo, las emociones...

Los recursos sobran para hacerse entender sin evidenciar aquellas cosas que creemos, aún no es tiempo de que sean reveladas. Solo falta más gente capaz de captar lo finito en lo grueso...

Soy afortunada, a mi se me dan bien esas relaciones, aunque pocas, muy interesantes.

lunes, 25 de julio de 2011

Animales de costumbres...

La cena:

Mi abuelo (Toto) no se puede sentar en otro lugar que no sea en la punta de la mesa, obviamente mi abuela (Pocha) debe estar a su derecha, y cualquiera de los que estemos casualmente, se sienta en el costado izquierdo.

Antes de que llegara la dieta sin sodio, por razones propias de la edad, siempre estaba servido el salamín o la longaniza, depende de lo que recomendara "chichín" ese día, el carnicero de confianza, cortado en diagonal con la misma cuchilla que usaba mi bisabuelo en la prehistoria para abrir gallinas. El pan...que siempre terminaba diseccionado (mi abuelo le saca la miga y hace bolitas como si fuera plastilina), el vaso de madera tallada (simil barril) con el vino tinto, y por supuesto el control remoto, o los controles, porque en ese momento había dos, uno para la tele que no era binorma y otro para el "codificador" como lo llamaba mi abuelo.
Mientras mi abuela en la cocina, pica verduritas afanosamente para hacer la sopa, antes de que se termine de hacer la comida, y mi abuelo desde el comedor, vociferando: "Vos viste vieja? la cantidad de pelotudos que hay en televisión?" Pocha: "y sí..." responde con la paciencia de una mártir. Toto: Pero a vos te parece? todas las minas en bolas, mostrando las tetas, lo tipos son todos putos, nadie que hable bien la puta madre que los parió!" Pocha: "Y no ...la verdad.." la sopa está lista, menos mal! pensó.
Ese el ritual más placentero, sentarse a comer todos los días, haciendo zapping, puteando, para terminar viendo el chavo o alguna película de Van Dame, sí, "me gustan las películas de vaqueros o de peleas" decía mi abuelo.
Ahora, la realidad es la misma, pero en vez de salamín, es jamón cocido bien finito, en vez de pan, galletitas sin sal, la sopa va con Co-salt, en vez de vino, agua mineral y en vez de dos controles, hay uno, que pertenece a una tele veintinueve pulgadas, pantalla plana.
No lo mencioné antes, pero la paciencia de mi abuela se debe a que es profesora de Yoga, y respira muy bien, antes de contestar. Todos le dicen que tiene la flexibilidad de una adolescente, es verdad, lo que no saben es que en parte es por el Yoga, y en parte por agacharse toda la vida a atarle los cordones de los zapatos a mi abuelo...eh qué pensaron? Nada de petes, manga de mal pensados, una vez le pregunté a mi abuela si lo había hecho, no sabía que quería decir el término "Pete" ...un la fellatio, y eso qué es? intenté explicárselo sin escandalizarla, pero la cara que puso no me la voy a olvidar más en la vida. Se puso bordó de abajo pa' arriba como en los dibujitos animados, abrió los ojos tan grandes que casi se le salen las bolitas, y se rió tanto que me hizo tentar hasta las lágrimas...finalmente me responde: "Estás loca vos? yo nunca hice eso, y ...y...vos?" ehem....


Animales de costumbres.

domingo, 24 de julio de 2011

La libertad de ser uno mismo...

Estoy en un estado de confusión  y desconcierto, son muchas las emociones y sentimientos encontrados que me abordan, reclamándome una respuesta. Por un lado están las ganas y la certeza de que las cosas van a cambiar, porque por alguna razón, siempre he tenido la seguridad de que el Universo termina conspirando a mi favor cuando más lo necesito. Pero por otro, está la inseguridad de saber cuál es el siguiente  paso, para que eso suceda.

Es difícil reprimir los impulsos irrefrenables que tengo de irme todo el tiempo, de cambiar, de alejarme de lo que me rodea, y no porque me haga mal o sea malo, sino simplemente por no sentirme en el lugar indicado para mí. Si bien, cuento con mucha gente que me quiere, apoya y tiene grandes deseos para mí, pasan a un segundo plano lo que quieren los demás, y me llega un momento de fastidio y urgencia, en el que necesito hacer  lo que realmente siento, aún sin importarme si los demás lo entienden o no.

Es algo que siempre me pasó, desde chica, creer que al momento de mi creación se habían equivocado al darme brazos en vez de alas, y no precisamente porque sea un ángel...más bien soy lo contrario, sino por la necesidad de volar que tengo todo el puto tiempo.

Lamentablemente, a veces se reduce a tener recursos para hacer lo que sentís. Son muchos los factores que tienen que darse para que eso pueda suceder, desde la gente hasta la economía, se deben contemplar un gran círculo de obstáculos. Pero igual, no me desanima, porque más tarde o más temprano lo voy a lograr, es mi meta. La libertad del alma, porque la del cuerpo y la mente ya la logré.

Necesito libertad, necesito paz, necesito disponer de mi tiempo de la manera que quiero, estoy cansada de las estructuras impuestas por aquellos que deciden vivir según lo que se supone, colectivamente, que es correcto.
Yo no soy así, no pienso igual, no me interesa ningún parámetro social implícitamente instalado.
No me corre el tiempo, no me mueve la necesidad de SER lo que se supone que tengo que ser, ya sea por edad o por género.

Quiero que me lleve el viento, quiero respirar mi propio oxígeno, no quiero más objetivos prestados, ni tengo ganas de “caretear” sentimientos o ambiciones. Quiero la ruta, quiero el amor, quiero la vida, quiero una gran y constante oportunidad de sentir intensamente. Un árbol que dé sombra en verano, y refugio en invierno, la sonrisa de un niño, las tostadas de la mañana, el olor a tierra mojada, una linda película, un kilo de helado, un mate en una plaza, un paisaje soñado, una cultura distinta, una flor, una piedra, una espina, una canción, los pies en la arena, el agua sobre la piel, la lluvia golpeteando el techo, el crepitar del fuego, las letras que forman una palabra, las palabras que forman una oración y así hasta llegar a una gran historia, que pueda ser leída, y que sobretodo, pueda ser vivida. Un viaje en tren, una caída libre, el viento sobre la cara, la danza, el reto, la velocidad, la pasión, la adrenalina, la locura, la armonía, el equilibrio, la libertad. Quiero a la niñita dulce y a la mujer arrolladora que tengo adentro, porque las dos soy yo.
Quiero la verdad de la gente, la esencia, el instinto, la inocencia, la madurez, quiero la descarnada realidad, la más sincera emoción, el más genuino sentimiento y la más profunda necesidad que la gente pueda tener y que nunca admite, que se pierda el miedo y la cobardía de afrontar la realidad, que nos demos cuenta que vivir intensamente es la forma de estar despiertos. Y despertar, es la razón que a mí me mueve a escribir esto, la hipocresía de vivir en un mundo que no está diseñado para ser uno mismo, sino para ser un incapacitado espiritual que siga el ritmo vertiginoso, indiferente y autómata que se nos impone, a través de bombardeos y premisas consumistas.
Si bien es cierto, que todo tiene que tener una estructura, un orden, tiene que haber una conducta, un límite. Las leyes y normas de convivencia están para eso. También somos seres con raciocinio, para poder discernir lo que está bien de lo que está mal … podemos darnos cuenta de cuándo lo que hacemos afecta a otro de manera irremediable, está en nosotros mismos hacerlo o no. Pero otra cosa muy distinta, es que esa estructura se lleve a lugares que no tienen que estar, como por ejemplo, la propia esencia del alma, y peor, que uno deje que eso suceda. No hay necesidad alguna de adormecerse y entregarse ante la constante seducción del sistema del que somos parte.

Espero que alguna vez dejemos esta anacronía de sentir que el tiempo que vivimos no se corresponde con el propio, para que podamos liberarnos de tanta estupidez organizada y capitalista y finalmente,  podamos dedicarnos a lo realmente importante: “Vivir y dejar vivir, Ser y dejar ser, sentir y hacer lo que realmente queremos, sin necesidad de seguir a nada ni nadie que no respete los deseos más legítimos y genuinos de uno mismo. “


Vivir y sentir, libremente … solo eso, es lo que importa!!!

Nota: Me gustan los puntos suspensivos, no logro sacarme el vicio de usarlos todo el tiempo. Qué se yo, me dan la ilusión de que siempre se puede cambiar el final, agregar algo más o "decir" más allá de las palabras. Me dan la ilusión de que cada vez más gente pueda ser capáz de leer lo finito dentro de la lietralidad que pueda haber.