Hace poco hice un post en el que expresaba "no me gusta como escribo"... Eso cambió. Si bien hay mucho por corregir, ya no me disgusta tanto lo que sale de mi cabeza y se plasma en el "papel". Tal vez, mucho bien ha hecho en mi vida el haberme topado con la Filosofía.
Uno cuando cambia la mirada de todo lo que le rodea, le aparecen oportunidades, personas y situaciones que condicen con ese estado. Vivir en una ciudad tan llena de odio, divisiones, ignorancia, violencia y maltrato no es fácil ni lindo para nadie. Pero si en vez de responder consecuentemente con las mismas reacciones de todo lo que nos afrenta y afecta, lo hacemos con silencio, tolerancia, compasión y compresión, la cosa cambia.
No digo que a mí ahora las cosas me sean fáciles, ni que haya llegado a la iluminación, ni que quiera a todo el mundo, ni que no me enojen algunas cosas. Digo, que cuando uno puede llegar a detectar que está pensando o actuando mal, tiene la oportunidad de hacer algo distinto, y así obtener un resultado distinto al de siempre.
Estoy agradecida, cada día que pasa agradezco aún más todo lo que tengo.
Tengo a mi hermana que está queriendo hacerse oír a través de su canto. Tengo a mi madre, que a pesar de todo aún quiere otra oportunidad para ser feliz, con la simpleza de quien todo ha perdido y tiene todo por ganar. Tengo a mis abuelos que son referencia directa de cualquier situación que uno pueda querer superar. Han pasado por múltiples sacrificios, penurias, amores y desencantos. Y aún así, no perdieron la ternura y la sonrisa.
Tengo a mis amigas, que las adoro. Tengo a mi sobrina del corazón, una belleza única que hace que mi corazón se hinche de emoción cada vez que me sonríe.
Tengo una casa que me gusta, respiro un aire limpio y cargado de expectativa del día que vendrá. Tengo trabajo. Tengo maestros maravillosos que día a día me enseñan cuál es el camino del ideal. Tengo Tai Chi y tengo Yoga.
Tengo un cuerpo sano que me acompaña en todas las cosas que hago, sin quejarse. O haciéndolo, sólo cuando hace falta.
Tengo una mente rebelde, que de a poco se acostumbra a obedecer lo que le dice mi alma.
Tengo magia, la veo y la siento en todas partes. En momentos simples y cotidianos.
Creo que son suficientes motivos para agradecer, aunque siguen siendo más. No quiero pecar de optimista y que se crea que mi mirada es indiferente a la realidad que se vive. Tomo nota consciente de lo que pasa, simplemente confío en un "más adelante". Es decir, todo lo que acontece puedo verlo de manera cirscunstancial, incluso aquello que sufro en carne propia.
Lo que pasa es que: "Tengo, un mundo de sensaciones... y otro más espiritual por suerte".
En fin... no tengo mucho más para decir hoy. Le dejo a continuación una fábula que me tocó hacer. Espero que la disfruten.
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